Pandemic es, para buena parte de la comunidad de juegos de mesa, la puerta de entrada al género cooperativo: cuatro jugadores se reparten roles de especialistas y trabajan juntos contra el propio tablero para curar cuatro enfermedades antes de que el mundo se les escape de las manos. Diseñado por Matt Leacock y publicado en 2008, sus reglas se explican en pocos minutos, pero esconden decisiones bastante ajustadas turno tras turno. Esta guía repasa paso a paso cómo se prepara la partida, cómo funciona un turno, cómo se propagan las infecciones y qué hace perder la partida.
Preparación de la partida
Antes de la primera acción hay que montar el tablero y repartir varios elementos clave:
- Se coloca el tablero con el mapa mundial, se sitúa el marcador de brotes en la casilla 0 y el marcador de la tasa de infección en su primera casilla.
- Se baraja el mazo de infección (una carta por cada ciudad del mapa) y se roban sus tres primeras cartas: cada ciudad indicada recibe 3 cubos de su color; las tres siguientes reciben 2 cubos cada una; las tres últimas, 1 cubo. Esas nueve cartas forman ya la pila de descarte de infección.
- Se reparte a cada jugador un rol al azar (Médico, Científico, Investigador, Experto en Logística, Despachador, entre otros según la edición), cada uno con una habilidad especial que salta alguna regla general del juego.
- Se monta el mazo de jugador con las cartas de ciudad y se reparte la mano inicial: 4 cartas si se juega a dos, 3 cartas a tres jugadores y 2 cartas a cuatro jugadores. Después se mezclan en el mazo restante un número de cartas de Epidemia que depende del nivel de dificultad elegido, normalmente entre 4 y 6.
- Todos los peones empiezan en Atlanta, ciudad que ya cuenta con una estación de investigación construida.
Estructura de un turno
Cada turno de jugador se divide siempre en tres partes en el mismo orden: realizar 4 acciones, robar 2 cartas del mazo de jugador y, por último, infectar ciudades.
Las 4 acciones se eligen libremente, pudiendo repetirse, entre esta lista:
- Mover el peón (en coche/ferri a una ciudad conectada, en vuelo directo descartando la carta de esa ciudad, en vuelo chárter descartando la carta de la ciudad donde se está, o por lanzadera entre dos ciudades con estación de investigación).
- Construir una estación de investigación descartando la carta de la ciudad actual.
- Tratar una enfermedad, retirando un cubo de la ciudad donde se encuentra el peón (o todos los cubos de ese color de una vez si la enfermedad ya tiene cura).
- Compartir conocimiento, dando o recibiendo la carta de la ciudad donde coinciden dos peones.
- Descubrir una cura, descartando 5 cartas del mismo color estando en una estación de investigación (4 cartas si quien lo hace es el Científico).
Al terminar las 4 acciones, el jugador roba 2 cartas del mazo de jugador. Si entre ellas aparece una carta de Epidemia, ocurren tres cosas seguidas: sube la tasa de infección, se roba la carta del fondo del mazo de infección y se infecta esa ciudad con 3 cubos directamente, y después toda la pila de descarte de infección se mezcla y se coloca encima del mazo de infección, lo que garantiza que esas ciudades vuelvan a salir pronto.
Por último llega la fase de infectar ciudades: se roban tantas cartas del mazo de infección como indique la tasa de infección actual (empieza en 2 y va subiendo con cada Epidemia) y se coloca 1 cubo del color correspondiente en cada ciudad indicada.
Cómo se propagan las infecciones y qué pasa con un brote
Si a una ciudad le tocara recibir un cubo de un color del que ya tiene 3 cubos, no se añade un cuarto cubo: se produce un brote. Cuando esto pasa, el marcador de brotes avanza una casilla y cada ciudad conectada a la que ha brotado recibe 1 cubo adicional de ese mismo color. Si ese cubo adicional hace que alguna de esas ciudades vecinas llegue también a 4 cubos, se desencadena otro brote en cadena, y así sucesivamente, con una única salvedad: una misma ciudad no puede brotar dos veces dentro de la misma cadena, por muchas veces que reciba cubos durante ese proceso. Esta regla de la cadena es la que evita que una sola infección arrase el tablero de golpe, aunque en partidas descuidadas puede encadenar varios brotes seguidos y disparar el marcador rápidamente.
Cómo se curan las enfermedades y se descubren las 4 curas
Tratar una enfermedad (una de las 4 acciones disponibles) retira un cubo del color elegido de la ciudad donde está el peón. Si esa enfermedad ya cuenta con cura descubierta, la misma acción retira de golpe todos los cubos de ese color presentes en la ciudad, lo que acelera muchísimo la limpieza del tablero.
Para descubrir una cura hace falta estar en una ciudad con estación de investigación y descartar 5 cartas de ciudad del mismo color (4 si la descarta el Científico). En el momento en que las 4 curas están descubiertas, el equipo gana automáticamente la partida. Además, si en algún momento se retira del tablero el último cubo de un color ya curado, esa enfermedad queda erradicada: a partir de ese momento el mazo de infección deja de añadir cubos de ese color, lo que reduce mucho la presión en las infecciones siguientes.
Condiciones de derrota
El equipo pierde la partida si ocurre cualquiera de estas tres situaciones:
- El mazo de cartas de jugador se agota y hay que robar una carta que ya no existe.
- El marcador de brotes llega a su octava casilla, sin importar en qué ciudad haya ocurrido cada uno.
- Hace falta colocar un cubo de un color determinado y ya no queda ninguno en la reserva (24 cubos por color), porque esa enfermedad se ha descontrolado por completo en el mapa.
Consejos de coordinación en equipo
La comunicación verbal en Pandemic es libre: se puede hablar sin restricciones de lo que hay en la propia mano y de qué se piensa hacer, aunque no se puede enseñar físicamente las cartas salvo con la acción de compartir conocimiento. Conviene aprovechar esa libertad para planificar el turno de todo el equipo antes de mover ningún peón, en lugar de decidir acción a acción, porque casi siempre hay una secuencia de movimientos que ahorra acciones a todo el grupo.
El segundo consejo tiene que ver con los roles: cada habilidad especial (el Despachador moviendo peones ajenos, el Experto en Logística construyendo estaciones más barato, el Médico limpiando cubos sin gastar una acción por cada uno) rinde mucho más si el equipo organiza sus turnos alrededor de esa ventaja, en vez de tratar a cada jugador como una unidad independiente. La mayoría de partidas ajustadas se deciden en esos pequeños acuerdos de planificación conjunta más que en la suerte del mazo de infección. Quien quiera seguir explorando este tipo de experiencia puede consultar la guía de los mejores juegos de mesa cooperativos para adultos, donde Pandemic aparece como la referencia obligada del género.

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